BIENVENIDOS a POR ESTUDIANTES / BILARDISMO EXPLICITO!

A lo Estudiantes

Análisis por Marble Arch

Instancia definitoria. De Copa Libertadores. Las fórmulas no tienen más sentido. Gol tempranero del Bolso que obliga a marcar tres. Y un equipo shockeado sin brújula ni ideas, a sabiendas de obligaciones y carencias, mientras derrite su esterilidad en 45' iniciales con ecos indudables de bernardismo bielsista humeante.


Entonces, en el entretiempo, ocurre algo mágico. Algunos lo llaman mística. Y el Chino, con mucho más target que Pellegrino, les dice a los suyos que deben estar a la altura. De la gente, de la fe y de la historia. De los colores y de la gloria, aunque esta noche eventualmente sea esquiva.

Otero por Iván Gómez para matar o morir. El 1 a 1 por un penal indiscutible de Bergesio, bien canjeado por Otero. Al rato entra Zuqui por Lattanzio y entra bien, cuando el Tití, luego de mucho tiempo, empieza a corajear. Enseguida el 2 a 1, tras centro atrás de Sánchez que Melano manda a guardar de primera.

La hazaña está en puerta. La roja a Bergesio. La expulsión de un flojo Braña. Y 10 ó 15 finales, no sé bien, para el infarto. 

Luguercio por Desábato, en la apuesta decisiva del todo o nada. Y un cabezazo de Nacional devuelto por el poste izquierdo de un Andújar que miraba. 

Pero el León va, y de esa fortuna deviene el entretejido para un pase largo a Pavone, y Mariano cae. Y es dudosa. Sin embargo el árbitro no vacila para señalar la pena máxima pese al tumulto uruguayo. Y el moreno Otero, con frialdad infinita, decreta el 3 a 1 inapelable con sabor a milagro.

Sobre la hora. "A lo Estudiantes", como señaló Leandro Benítez en declaraciones radiales, ofrendándole el triunfo a Alejandro Sabella, a quien fue a consultar durante la semana para no errar.

Esto somos. Escuela. Convicción. Humildad. Lo que venga resultará anecdótico pues la enseñanza de esta noche copera, profunda y categórica, no debería caer en saco roto. 

El ADN de Estudiantes de La Plata, un jueves otoñal de 2018, volvió a ratificar cuál es el camino. Otra vez sonaron las bocinas para inundar las avenidas. E implícitas en el aire descubrimos aquellas vibraciones que habíamos perdido.

Dáte cuenta, Sebastián.
Salutti

Andújar: 4
Sánchez: 7
Desábato: 5
Schunke: 6
Dubarbier: 5
Lattanzio: 5
Gómez: 4
Braña: 4
Tití: 6
Pavone: 6
Melano: 6

Otero: 8
Zuqui: 6

No lo empató a lo Bielsa

Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja


Poco para ilustrar de la magra igualdad pincharrata en su visita a Arroyito. Agónica, cuando moría el descuento y el pibe Bazzana recibió dentro del área rival el cabezazo de Apaolaza y la mandó a guardar. E importante en lo espiritual. 

El muletto puesto en cancha por Benítez tuvo el empuje de Ruiz Díaz por su banda, la tosudez de Lattanzio para encarar hacia adelante, Zuqui a cuentagotas, otra vez casi nada del Tití por el carril derecho, intrascendencia de Iván Gómez, la evidente tibieza de Apaolaza, dudas en la zaga por el lado del Chavo, y una nueva excursión de turismo del indolente Matías "Terma" Giménez, escondiéndose tras sus rivales para no pedirla y trotando como si estuviera en la playa para faltarles el respeto a los hinchas, a sus compañeros y a la camiseta.  

Hacía rato que el bueno de Marco Ruben no marcaba, y en una carambola anticipó a Desábato, sacándole un año luz en una fracción de segundo para puntearla a la red. Iban 27' del primer tiempo, y hasta los 49" del complemento el Pincha reiteró su peor cara de los últimos años, deslucida todavía más por el Ciclo Bernardi, e incapaz de generar juego asociado a raíz de esa falta de jerarquía agravada por la desconfianza de viajar en un barco sin rumbo ni timón.

Pero el Chino, perdido por perdido, se decidió a quemar las naves. Dubarbier por Iván Erquiaga –no desafinó-, Melano por Gómez y, ya al cierre del partido, Pavone por Desábato. Aunque el Canalla lo pudo liquidar de contragolpe, entre las malas decisiones de los delanteros y un par de salvadas de Andújar el marcador se mantenía incólume.


Y a los remezones, con el Tanque exigiendo a base de potencia, apostó su ficha póstuma a la suerte de buscarlo por el honor. Lateral de Duarbier para Lattanzaio por la izquierda, la entretiene, mete un taco exquisito entre dos para el lateral, llega su centro pasado, y lo comentado en el inicio de la crónica para alcanzar un resultado acaso vital en el aspecto anímico. Por el tobogán que traíamos, y por cómo se logró. 



Previo al mundial, el jueves 24 del corriente el Tetra recibirá a Nacional de Montevideo para definir si sigue o no en la Copa Libertadores. Deberá imponerse por dos goles de diferencia, y cualquiera sea el resultado necesita poner las bases para un trabajo serio a partir del segundo semestre.

En tanto, por la TV, los patéticoscomentaristas subestiman a la escuela albirroja, al sentir de estos colores, a una manera de ser, profiriendo barbaridades del tipo "la gente de Estudiantes no se tiene que enojar si viene un técnico ofensivo que quiera atacar y jugar bien al fútbol", y otras por el estilo, mientras tiran nombres a la mesa –Eduardo Domínguez y un ignoto bielsista con paso por Arabia y Bolivia-.

Brujita, hoy nos trajimos de "La Chicago Argentina" un puntito a lo Bilardo. Nutrámonos de nuestras raíces. Y basta de inventos, por favor.   
Salutti
Andújar: 6
Ruiz Díaz: 6
Desábato: 4
Bazzana: 6
Erquiaga: 5
Tití: 3
Iván Gómez: 4
Zuqui: 5
Amargo Serrano Giménez: 1
Apaolaza: 5
Lattanzio: 6

Dubarbier: 5
Melano: 5
 

Devaluado como el peso

Análisis por Marble Arch
Canchita por Maraja




Un plantel golpeado frente a uno de los más cotizados de Sudamérica que se da el lujo, incluso, de guardar a Scocco en el banco. Una derrota previsible, pero si se quiere digna por tan tremendos desniveles de jerarquía. Y un 2-0 para River acaso exiguo en relación a la cantidad de situaciones desperdiciadas por el local, cuyos hombres pecaron de cancheros para tratar de definir picándola en tres o cuatro oportunidades, o encontraron buenas respuestas de Andújar.

En la vereda opuesta, un Estudiantes sin lámpara creativa, ni destellos generadores de juego, apostando a la movilidad de Melano, a sus corridas para los embates de Pavone, o a alguna pelota quieta para el testazo salvador. Pero el Pincha ya estaba en desventaja desde temprano tras un corner donde Sánchez pierde la marca de Pinola para su frentazo goleador al primer palo, donde Mariano no había puesto extrañamente a nadie, y en esa primera media hora, los de Gallardo eran dueños absolutos del balón gracias a la inteligencia de ese jugadorazo llamado Juan Quintero, la viveza de Pity Martínez, las pinceladas de Enzo Pérez, el peso específico de Pratto, la tranquilidad de Ponzio y las incisivas trepadas de Saracchi por su lateral.

Reaccionó el León a los remezones, siempre con la velocidad de Melano como punta de lanza, y luego de un tiro de esquina, en una segunda jugada, Armani se estiró para desviar un zurdazo de Lattanzio destinado a la red. En la acción subsiguiente, Schunke cabeceó por encima del travesaño, después Lattanzio no alcanzó por centímetros una hermosa cesión de Pavone, y al cabo se fueron al descanso con olorcito a paridad, un aroma impensado por aquel arranque gallina que pintaba por cierto para la goleada.

En el complemento, el pincharrata trató de maniatar a su rival, peligrosísimo no obstante en cada ataque comandado por el colombiano Quintero y Pity Martínez. Levantó un poco Matías Giménez, sólo un poco, creció Schunke en la zaga para cubrir las reiteradas falencias de Campi, y aunque el Tití volvió a faltar sin aviso, los dos de arriba, a los ponchazos, lograban al menos inquietar.

Sin embargo, claramente, era una confrontación polera entre un equipo de 40 puntos de handicap y otro de 32. Así, a la Banda le costaba cuatro o cinco toques llegar al área, y a la visita el doble para no progresar en el terreno o regalar la pelota con yerros imperdonables. El enésimo mal centro de Dubarbier agarró al albirrojo mal parado, el oso Pratto desbordó por la derecha, levantó el balero, se la sirvió al ingresado Scocco, éste con un movimiento de cuerpo ridiculizó a Sánchez y su derechazo alto, inapelable, resultó una trompada de nocaut.

Ya estaban en la cancha Zuqui, Talpone y Apaolaza; el ex Boca no desentonó, los pibes pasaron desapercibidos, y River Plate se terminó floreando de la manera que era dable presumir en virtud de las categóricas diferencias de calidad.

El pozo es profundo en City Bell, sus raíces se extienden hasta la sede y allí radica la máxima responsabilidad. No salen jugadores distintos de inferiores, repetidamente se ha comprado muy mal, la pendiente anímica se nutre en el espinel de resultados negativos, y "volver a 1" ha pasado a convertirse en una suerte de ironía del destino ante semejante pobreza franciscana que contrasta con rasgos faraónicos del egocentrismo presidencial.

Salutti

Andújar 6
Sánchez: 4
Schunke: 5
Campi: 2
Dubarbier: 4
Giménez: 5
Cascini: 4
Tití: 2
Lattanzio: 4
Melano: 7
Pavone: 5
Zuqui: 5
Apaolaza: 3
Talpone: 3

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NO SE OLVIDEN...

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Homenaje a Caloi

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Wallpaper por Estudiantes

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